Vins Aviñó Bodega Vilanova i la Geltrú Barcelona

El pasado sábado 24 de abril, en nuestra aula de cata de Vilanova y la Geltrú, celebramos una cata de whisky. No era la primera vez, pero en esta ocasión dimos un enfoque diferente. Se trataba de exponer whiskys de todo el mundo, cada uno con sus peculiaridades y trasfondo. Tuvimos otra vuelta al timón Jordi, nuestro sumiller apasionado del whisky, que le dio a la cata una vertiente eminentemente práctica. Si bien la cata era a ciegas, y no se despertó la identidad de cada uno de los whiskys hasta que se sacaron todas las características, aquí os los presentaremos ya de avanzada.

El primero fue el Maker's Mark, de Kentucky, patria de la música "Country" y el "Straight Bourbon". De color de miel y con poca opacidad en vista, un punto de dulzor tanto en nariz como en boca. Tiene un alto porcentaje de maíz (un 70% aproximadamente) más un 20% de trigo rojo que le aporta dulzura y también malta de cebada. Cabe decir que las barricas de Bourbon son siempre nuevas, y además, son quemadas por dentro previamente en diferentes grados en función de los resultados que se busquen

En este punto se precisó también que para poder disfrutar mejor del whisky se pueden derramar unas gotas de agua. Con este método se consigue romper la estructura y desencadenar algunas propiedades en nariz y boca.

El segundo de los whiskys catados fue el Jameson "Black Barrel". De color claro, con notas de madera y menos "miel" que el anterior, y más aspereza en boca. Este whiskey (sí, en Irlanda se escribe diferente), se elabora con tres destilaciones para conferirle más suavidad. Un punto que genera cierta controversia con los escoceses, que suelen decir con socarronería que con dos destilaciones basta para que quede bien.

Pasaremos el tercer whisky, el Hibiki 12. De las primeras cosas que se aprecia es una lágrima más lenta. En nariz, encontramos notas de confitura y poca madera. Largo en boca, sin ser no agresivo y con notas finales de turba. Este whisky de Japón es envejecido en barricas que previamente han contenido licor de ciruelas. Además, es un "blended", mezcla de "malta" y "grain" que le aporta un punto de suavidad.

El cuarto de la selección fue el Chivas 12, un "blended" como el anterior, pero éste ya escocés. También con una caída lenta y una mayor oscuridad que los anteriores. En nariz se aprecia una cierta dulzura pero no acaramelada. De apertura rápida en boca pero sin un alcohol muy marcado.

Se haga un inciso en este momento, con respecto a las diferencias entre las botas utilizadas para envejecer en whisky. Así como con las de Jerez se busca darle vinosidad, con las de Bourbon en cambio se obtienen notas de vainilla.

Entraremos pues en el quinto, el Aberlour A'Bunadh Cask Strenght. Un Speyside (subzona de las Highlands) con una oscuridad notable y un punteo de la lágrima, por la falta de filtración. Ya en nariz se nota potencia (recordemos que tiene unos 59% de volumen), aunque no es tanto pronunciada en boca. Hay que tener presente que ha sido envejecido en botas de Oloroso. Posteriormente se embotella directamente desde el barril.

Finalmente probar el Laphroaig, una viva expresión de los Islay. Aunque una relativa claridad a la vista, este whisky ya se "presentaba" antes de acercarse la nariz en la copa. Unos aromas que los asistentes califica como "sucio", "humo", "madera quemada", ... Efectivamente, la mayor proporción de turba que se emplea en los Islay le da un toque inconfundible. Curiosamente, en boca tiene una apertura muy lenta, y con un alcohol muy poco marcado.

Como hemos dicho, fue una cata eminentemente práctico, de forma que las notas más teóricas fueron dadas al final de la cata, exceptuando algún inciso como los que os hemos apuntado más arriba. A partir de aquí, Jordi expuso una breve presentación de diapositivas. En esta aparecían algunos de los factores determinantes del Whisky, tales como la disponibilidad del agua, las cosechas (ya fueran de cebada, trigo, maíz o centeno), la geología o la evaporación durante el envejecimiento. Se expuso también el sistema de "3 aguas", mediante el cual se elimina el almidón del cereal y se obtienen los azúcares, a partir de los cuales las levaduras harán la base, de unos 8º. Es entonces cuando pasará por el alambique, logrando 20º en la primera destilación. En la segunda se suelen alcanzar los 70º, que luego son rebajados hasta los 40º, pero puede haber variaciones.

Respecto al envejecimiento, se menciona que en Escocia por cada año se pierde un 2% del contenido del barril (la llamada "parte de los ángeles"), mientras que en Kentucky, de clima más caluroso se pierde un 5 % de media.

Podríamos alargar más con la descripción de la cata, pero como en las anteriores ocasiones, preferimos haceros dientecitos a ver si os animáis a venir el próximo. Por otro lado, también queremos dar las gracias a los asistentes, ya siéntase nuevos como más veteranos. Siempre nos llena de orgullo ver el Aula llena, al tiempo nos anima a mantener el nivel.